POLÍTICAS DE ESCRITURA
Antes de entrar en consideraciones se debe saber que las operaciones de lectura predominan sobre las de escritura. Todos los accesos a instrucciones son lecturas y la mayoría de las instrucciones no escriben en memoria. Siguiendo el consejo de hacer siempre más rápido el caso común - corolario de la ley de Amdahl - se deben optimizar las caches para mejorar las lecturas. Pero también esta ley nos indica que el tiempo de mejora es proporcional al tiempo de ejecución no afectado por la mejora. Con esto se quiere indicar que no se deben despreciar nunca las mejoras que se puedan obtener en los accesos de escritura. La escritura tiene dos características que la diferencian de la lectura:
No se puede acceder al dato en paralelo a la comparación del etiqueta, ya que se podría sobrescribir un dato incorrecto
En la escritura la CPU especifica el tamaño de la escritura (de 1 a 8 bytes), y por lo tanto, sólo esa porción del bloque puede cambiarse. Es decir si el bloque se compone de cuatro palabras, se escribe esa única palabra, y no todo el bloque como ocurre en los otros casos.
El estudio de las políticas de actualización se ha dividido en dos partes. En la primer se estudia como se actúa cuando se produce un acierto de escritura y como afecta esto a la coherencia de la información en los diferentes niveles de la jerarquía y a los fallos de lectura. En este sentido se estudian las políticas de escritura directa y de post-escritura. Por otro lado se estudia como actuar en los casos de fallo de escritura. En esta parte se estudia escritura con asignación de marco y la escritura sin asignación de marco.